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Reemplazo Total de Rodilla: Guía para pacientes

EQUIPO DE CIRUGIA DE RODILLA

INTRODUCCION

Esta información está dirigida a pacientes que se van a someter a un reemplazo total de rodilla, y describe esquemáticamente en qué consiste el procedimiento, a quiénes se les indica, el proceso antes y después de la cirugía, las potenciales complicaciones y las expectativas de función y duración de la prótesis.

¿EN QUE CONSISTE?

El reemplazo total de rodilla es un procedimiento quirúrgico en el cual las superficies articulares dañadas son cambiadas por componentes articulares artificiales. Se reemplazan los extremos del fémur (huesos del muslo), de la tibia (hueso de la pierna) y la superficie articular de la rótula (hueso que está por delante de la rodilla). El componente femoral es metálico, el tibial es una combinación de metal y plástico (polietileno), y el componente rotuliano es de plástico. Todos se fijan al hueso utilizando cemento quirúrgico.

¿EN QUIEN ESTA INDICADA?

La prótesis total de rodilla esta indicada principalmente en pacientes con artrosis de rodilla sintomática, con limitación importante para la realización de  las actividades de la vida diaria, tales como tomar locomoción colectiva, caminar, subir o bajar escaleras, y que no han tenido una buena respuesta al tratamiento médico de la enfermedad (por ejemplo: uso de analgésicos o antiinflamatorios, ingesta de glucosamina y condroitina, fisioterapia y kinesioterapia).

El estudio radiológico confirma habitualmente el daño articular avanzado, con pérdida del espacio articular y deformidad ósea.

La artrosis es una enfermedad de las articulaciones que consiste en la alteración estructural y  pérdida del cartílago articular. Ésta puede ser primaria, es decir que no se logra identificar un factor o enfermedad previa  que la desencadene, o secundaria, en la cual se puede establecer una condición o enfermedad previa (ej. artritis reumatoide, alteraciones del alineamiento de la extremidad, fracturas de la rodilla, etc.). Las manifestaciones clínicas más importantes son el dolor, la inflamación, la deformidad y la rigidez articular. El diagnóstico se confirma con el estudio radiológico simple, el que revelará la pérdida del espacio articular, formación de osteofitos (prominencias óseas) y alteración del alineamiento normal de la articulación.

Desde el punto de vista anatómico, la rodilla se puede dividir en tres compartimentos: el anterior, el medial o interno y el lateral o externo. El compartimiento anterior está constituido por el fémur y la rótula, mientras que el interno y el externo son los dos lados de la unión entre el fémur y la tibia.

En general, la artrosis se inicia en alguno de estos compartimentos y en etapas más avanzadas se propaga hacia el resto de la articulación.

Cuando el diagnóstico se hace en etapas tempranas, es decir, cuando el daño es de un solo compartimiento, el tratamiento quirúrgico de elección será la osteotomía correctora o la prótesis unicompartimental de rodilla, pero cuando el daño es más difuso y compromete dos o tres compartimentos, la indicación es el reemplazo total de rodilla.

PREPARACION PARA LA CIRUGIA

El reemplazo total de rodilla es una cirugía mayor, y la preparación preoperatoria es fundamental para disminuir los riesgos.

Los aspectos que incluye son:

- Exámenes de laboratorio:

Grupo sanguíneo, hemograma, pruebas de coagulación, glicemia y parámetros de función renal o hepática.

Electrocardiograma.

Sedimento de orina y Urocultivo (debe ser negativo para disminuir el riego de infección).

- Evaluación anestésica:

Antes de la operación, el paciente será entrevistado por un anestesiólogo, quien revisará sus exámenes y evaluará los aspectos médicos generales. Además, le explicará el tipo de anestesia que recibirá y sus riesgos. También le explicará qué hacer con los medicamentos que toma habitualmente (por ejemplo, los medicamentos para la hipertensión no se deben suspender hasta el momento de la cirugía, y la aspirina debe suspenderse 10 días antes).

- Evaluación por otros especialistas:

Cuando corresponda, se le enviará en interconsulta a otras especialidades para evaluación y pase operatorio (por ejemplo: cardiología, nutrición y diabetes, cirugía vascular periférica, broncopulmonar, urología, etc.).

- Evaluación dental:

Destinada a garantizar una salud bucal óptima, sin caries u otros focos de infección. El paciente debe presentar un certificado o pase operatorio del dentista.

- Preparación de la piel:

No deben presentarse heridas, erosiones o úlceras de ningún tipo. Las uñas deben estar sanas, lo mismo que los espacios entre los dedos.

-  Donación de sangre:

Deben presentarse cuatro dadores al banco de sangre. El paciente debe presentar las cuatro papeletas que acrediten la donación.

-  Evaluación kinesiológica:

Destinada a la enseñanza de los ejercicios postoperatorios y al uso de bastones. También puede ser necesaria una terapia previa a la cirugía para mejorar las condiciones de la articulación (como la movilidad o la fuerza muscular)

Con todos estos pasos al día y en regla, se le asignará una fecha y hora para la cirugía. Es importante que tenga en cuenta que esta programación puede sufrir modificaciones de acuerdo a necesidades de servicio del Instituto.

Ya hecha la programación, se le citará a una entrevista con una enfermera para un último chequeo.

EL DIA DE LA CIRUGIA

El ingreso al Instituto se hará de acuerdo a la programación, debiéndose respetar las horas de ayuno necesarias (si la cirugía es en la mañana, el ayuno debe comenzar a las 12 de la noche del día previo. Si la cirugía es después de las 14 horas, el ayuno debe comenzar a las 8 de la mañana).

Después de ser llevada(o) a pabellón, recibirá la anestesia y será sometida(o) a la operación.

El tiempo quirúrgico de una prótesis total de rodilla es de aproximadamente 2 horas. Se realiza una incisión en la región anterior de la rodilla, se resecan las superficies articulares dañadas y se colocan los componentes protésicos definitivos.

Luego de la cirugía, irá a la sala de recuperación para iniciar el período postoperatorio.

DURANTE LA HOSPITALIZACION

El tiempo de estadía en el hospital es aproximadamente de 5 días (de no presentarse alguna complicación). Los objetivos de rehabilitación que se deben cumplir en forma progresiva son: movilización de los tobillos, activación de cuádriceps (contraer el muslo con la rodilla estirada), elevación de la pierna estirada (despegar el talón de la cama), flexionar (doblar) la rodilla hasta 90° (ángulo recto), sentarse al borde al cama y por último caminar con 2 bastones. Los ejercicios serán supervisados por el equipo médico y kinésico, pero deben ser realizados constantemente por parte del paciente.

Es importante durante toda la hospitalización hacer frecuentemente respiraciones profundas para mantener una buena expansión pulmonar.

Se insiste también en la realización constante de movimientos de ambos tobillos, para disminuir el riesgo de que se produzcan coágulos en las venas de las extremidades inferiores.

¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?

Los riesgos de someterse a una cirugía de reemplazo total de rodilla son principalmente la infección y la trombosis venosa profunda.

La infección puede manifestarse en forma temprana como una infección de la herida operatoria superficial o profunda, o en forma tardía como una infección lenta que lleva al aflojamiento de los componentes protésicos.

El riesgo de infección es aproximadamente de 1% a 2%. Esto significa que de cien pacientes operados, uno o dos pueden presentar infección. Existen diversas medidas que se toman para disminuir este riesgo, las que incluyen el uso de ropa de pabellón especial (escafandras), organización rigurosa del pabellón, uso de antibióticos profilácticos, cuidados de la herida operatoria, etc.

La trombosis venosa profunda es una complicación frecuente y consiste en la formación de coágulos en el interior de las venas de la pierna o el mulso. El riesgo de sufrir esta complicación es variable y, muchas veces, se presenta de manera subclínica, es decir, que no produce síntomas o manifestaciones en el examen físico, por lo que su diagnóstico no siempre es evidente.

La gravedad de la trombosis venosa profunda radica en la posibilidad de que parte de los coágulos se desprendan y viajen por el sistema venoso hasta el pulmón (émbolos), constituyéndose un trombo-embolismo pulmonar, el que puede ser de riesgo vital. El riesgo de presentar un trombo-embolismo pulmonar fatal es cerca del 1%.

Las medidas que se toman para disminuir este riesgo son, entre otras, la profilaxis antitrombótica (inyecciones diarias subcutáneas de anticoagulantes por 4 semanas), la movilización de los tobillos y la activación muscular precoz en el postoperatorio, la levantada y el inicio precoz de la marcha y el uso de vendas o medias elásticas.

¿QUÉ RESULTADOS FUNCIONALES DEBO ESPERAR?

Los resultados que se obtienen con una prótesis total de rodilla son muy satisfactorios en la mayoría de los pacientes. Esto significa que la persona puede realizar las actividades de la vida diaria sin dificultades. Se deben evitar los trabajos o faena pesada.

Los deportes como el fútbol no están permitidos, pero actividades como caminar o la natación son recomendables.

Es importante destacar que hasta un 20% de los pacientes puede presentar grados variables de dolor, hinchazón y rigidez en la rodilla operada, sin que esto signifique una complicación mayor.

¿CUÁNTO TIEMPO DURAN LAS PROTESIS DE RODILLA?

Aproximadamente un 95% de las prótesis de rodilla funciona exitosamente a los 10 años. Estos porcentajes van cayendo con el tiempo a valores cercanos al 90% a 15 años.

El problema a largo plazo es el aflojamiento de los componentes, el que se produce por falla o reabsorción del hueso que los soporta (osteolisis). Esta reabsorción se puede producir por una reacción a partículas microscópicas que se liberan por el desgaste del plástico de los componentes (enfermedad de las partículas). Este aflojamiento se denomina mecánico o aséptico, para diferenciarlo del que se produce por infección o séptico; está relacionado con el peso y el nivel de actividad del paciente, por lo que está relativamente contraindicada en presencia de obesidad mórbida o en pacientes que realizan trabajos pesados. Por esta razón además, es que se restringe la actividad física o deportiva.

Cuando una prótesis de rodilla se afloja, se requiere la mayoría de las veces de un recambio protésico o cirugía protésica de revisión, la que tiene  mayor riesgo de  complicaciones, y que tiene resultados funcionales inferiores a la prótesis primaria.

Es importante destacar que los cuidados y controles de salud general deben mantenerse en forma permanente, después de puesta una prótesis. De modo que los controles periódicos con su dentista deben realizarse en forma estricta, así como la presencia de cualquier cuadro infeccioso (respiratorio, gastrointestinal, genito urinario, cutáneo o dental) debe ser diagnosticado y tratado precozmente. Toda vez que el paciente portador de una prótesis sea intervenido quirúrgicamente, debe informar a su médico tratante esta condición, para que éste realice la profilaxis con el antibiótico pertinente. Esto permitirá prevenir complicaciones a lo largo del tiempo.

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